13 diciembre 2006

LA PANDOGOGÍA


LA PANDOGOGÍA*. UN CUENTO APARTE

Por: Jhon Ángel Valero
Pandora Teatro


Buscamos que las preguntas
Se vuelvan una costumbre
Y las repuestas una duda.
Esa es nuestra
Necesidad por el saber.
El grupo.


Al hablar de nuestro proceso de formación en el grupo y como grupo, tenemos que acercarnos a un término con múltiples visiones como es la pedagogía. Herramienta de reflexión de un proceso formativo, que al principio adoptamos inconscientemente y con la cual hemos experimentado y jugado para hacer nuestras creaciones, que no buscan ser perfectas, pero sí obras de arte, únicas e irrepetibles.

No podemos decir que nuestro objetivo desde siempre fue hacer teatro, pues sería una gran mentira (el grupo no nació objetivado). En nuestros inicios, nos encontramos gracias a una serie de talleres, que algunos definían como “terapia ocupacional para salvar a los jóvenes de la drogadicción y los vicios sociales”; nosotros llegamos ahí, para conocer gente, buscar novia… queríamos ser parte de un club de amigos. Y así fue, vinieron las peleas, los amoríos, los retos, los enfrentamientos, cosas como estas, que son necesarias para la formación de un grupo de seres humanos en constante transformación.

Pero de eso se trata, de seres humanos que aun buscamos nuestra formación a partir del contacto, del roce individual y colectivo; que solo se nos ha presentado en la confrontación de ideas y reflexión de situaciones, producto de la deconstrucción de cada componente (importante pero no indispensable) de Pandora. Hay que aclarar que nosotros no formamos a nadie en términos de escuela, tampoco tenemos ni practicamos grandes teorías teatrales, lo que buscamos es ser coherentes con el discurso que construimos día a día; por ejemplo, en este momento creemos en la no tolerancia, pues no hacemos gala de las verdades absolutas y grandes egos; que por mucho tiempo han sido los causante de la mala interpretación de nuestro que-hacer teatral, que en ultimas no lo vemos como una profesión, ya que si lo fuese perdería la esencia de arte.

Por un tiempo creímos en la figura de director general, él tenía que hacerlo casi todo, nosotros solo le prestábamos nuestras siluetas para que él contara una historia. Con el correr del tiempo esto ha venido cambiando, ahora asumimos una coordinación colectiva. Con algo que siempre hemos contado, es con agentes provocadores internos y externos, ellos y ellas han sido pilares que no permiten el derrumbamiento, estos incitadores son producto de las épocas de crisis, pues toda crisis es un periodo de transformación, ha sido menester de un actor o actriz, jalonar y despertar al grupo, ya que hubo momentos en que nos quedábamos esperando un milagro, pero como nuestros objetivos teatrales no son de carácter religioso, los milagros nunca llegaron.

Hoy en día Pandora ha decidido recibir formación académica, no creyendo que allí nos volveremos grandes teóricos y tampoco abandonando nuestro laboratorio de estudio, en donde practicamos una sistematización empírica de nuestras experiencias; pero somos conscientes que la empíria, es uno de los obstáculos que tiene estancado al teatro comunitario; esta es una de las razones para estar de lunes a sábado en nuestros centros de profesionalización, pues no contamos con mecanismos autodidactas para la investigación, es un gran impedimento que aun estamos intentando superar, pero a fin de cuentas no tenemos afán, no queremos ser como esos grupos que se denominan autodidactas, pero al final se quedan cortos en sus hazañas (sin el animo de ofender a nadie). Buscamos retroalimentar nuestras ideas en cuanto al teatro, “vamos a clases para robar herramientas y ganar experiencias, pero en el grupo, es donde las desaprendemos y cuestionamos”.

El ejercicio pedagógico de Pandora, se encuentra en nuestra cotidianidad, desde el primer momento en que nos sumergimos en el mundo del teatro, nos estábamos comprometiendo con nuestras familias genéticas y sociales, con nuestro público, con cada ser que le ha apostado en su momento a la caja de la esperanza; esa misma caja que nos ha dado la fortaleza para no desfallecer en la corriente de los ociosos y escépticos caminos del creer saber.

Nuestro crecimiento humano y artístico ha sido progresivo y lleno de anécdotas por relatar, siempre hemos contado con la libertad de ser seres humanos llenos de errores y aciertos, que nos permiten consolidarnos y proyectarnos como un grupo de teatro, que busca la transformación de nuestro entorno comunitario a través de su misma reflexión y poetización, pues no es necesario ir al otro lado del mundo y volver, para poder contar nuestra realidad. Es aquí mimo, en la esquina, en la tienda, en la casa, ahí esta nuestra materia prima, es nuestro entorno una gran masa de plastilina, de barro y lo único que nosotros hacemos es re-crearla.

* termino que le damos a la forma de estudio que practica el grupo. Pandora + pedagogía.

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